Mi recorrido
Tengo un sueño: llevar la meditación a personas que aún no saben que la necesitan.
Nací en Venezuela, en una familia italiana, y desde muy joven mi vida ha estado marcada por el movimiento: distintos países, idiomas y culturas.
Pero algo dentro de mí siempre quería ir más allá.
Hace unos años tomé una decisión que cambió mi rumbo: mudarme a Madrid y empezar un viaje mucho más profundo. Mientras estudiaba y me formaba, también me estaba transformando.
En ese camino encontré —o recordé— algo que siempre había estado en mí: la capacidad de acompañar procesos internos, de escuchar con profundidad y de abrir espacios de consciencia.
La meditación se convirtió en mi herramienta más práctica y poderosa.
Un lugar donde volver a mí misma, entender mi mente, regular mis emociones y conectar con Dios.
Con el tiempo, diferentes herramientas fueron sumándose a este camino: la Programación Neurolingüística transpersonal, el trabajo energético y la conexión espiritual. No como conceptos abstractos, sino como herramientas muy prácticas para vivir con más presencia, claridad y coherencia.